El presidente ruso, Vladímir Putin, responsabilizó hoy a Estados Unidos y a su política en Oriente Medio de la avalancha de refugiados que sufre Europa, que según el jefe del Kremlin, «sigue a ciegas» a su socio norteamericano.
«Europa sigue a ciegas esa política (de Estados Unidos) en el marco de sus compromisos de aliados y después carga con todo el peso» de la consecuencias, dijo Putin a los periodistas en el marco del Foro Económico de Vladivostok.
El mandatario ruso manifestó que ve «con perplejidad cómo algunos medios estadounidenses critican a Europa por una excesiva, según ellos, crueldad hacia los inmigrantes», mientras que los propios Estados Unidos no sufren la avalancha de refugiados desde los países en guerra en Oriente Medio, Asia central y el norte de África.
«La crisis (de refugiados) era de esperar. Nosotros en Rusia, y vuestro humilde servidor, ya predijimos hace varios años problemas de envergadura si nuestros socios occidentales seguían con su política exterior errónea, sobre todo en las regiones del mundo musulmán», recordó Putin.Reiteró que esa política que lleva a cabo hasta el día de hoy Occidente pretende imponer sus valores y estándares en esas regiones sin tener en cuenta sus peculiaridades históricas, religiosas, nacionales y culturales.
Lo primero que hay que hacer para resolver el problema de los refugiados, indicó Putin, «es luchar juntos contra el terrorismo y los extremismos de todo tipo, sobre todo en los países con problemas».
Casi un millar de migrantes camina desde Budapest hacia Viena
Cientos de migrantes que se refugiaban en la estación de tren de Keleti en Budapest, capital húngara, caminan hoy hacia Austria, donde las autoridades anunciaron que les darían paso libre hacia Alemania.
Un grupo de entre 300 y 400 personas emprendieron este viernes el camino a pie rumbo a la frontera con Austria, y poco a poco se unieron otros hasta sumar cerca de mil, avanzando de manera pacífica por la autopista M1, informó la policía de Hungría.
Oficiales de la policía intentaron sin éxito desviar la marcha de los migrantes -la mayoría sirios, iraquíes, afganos y paquistaníes- hacia otra vía, por lo que se vieron obligados a cerrar uno de los carriles de la autopista para que continuaran su camino.
Los migrantes acampaban en la estación subterránea de Keleti molestos por la decisión de las autoridades húngaras de suspender los servicios ferroviarios a Europa occidental en un intento por impedir que sigan llegando miles de personas en busca de refugio en el continente.
De acuerdo con reportes del periódico Budapest Business Journal, el contingente avanzó primero por el centro de la capital del país en una sola fila para no interrumpir el tráfico, dirigidos por un hombre sirio amputado en muletas.
El grupo continúa pacíficamente su marcha esta tarde, informó la policía y tras asegurar que los agentes escoltan la procesión, negó que exista intención alguna de detenerlos durante su trayecto hacia la frontera, ubicada a una distancia de 180 kilómetros. Los migrantes han asegurado a diversos medios de comunicación que su objetivo es alcanzar Viena, capital de Austria, y desde allí dirigirse hacia Alemania.
su meta final. Otro grupo grande de migrantes que se negaba a abandonar un tren en la estación de Bicske, también en Budapest, comenzó a caminar por las vías en dirección oeste esta mañana después de que terminó el enfrentamiento con la policía. Parte de este grupo, principalmente familias con niños, fueron trasladados a un campamento de tránsito en la misma ciudad, mientras que cientos de personas salieron del campo de refugiados en Röszke, cerca de la frontera con Serbia, dispuestos a continuar su camino. Ciudadanos húngaros están ofreciendo botellas de agua a los migrantes a lo largo de su camino para aliviar las condiciones sofocantes que enfrentan durante su marcha, mientras en Austria se está organizando una caravana de vehículos particulares para apoyar su traslado. Alrededor de dos mil 200 austriacos se han sumado a la campaña social lanzada esta tarde para reunir sus vehículos en Viena el próximo domingo para ayudar a los migrantes que se dirigen a esa ciudad, reportó el diario The Local. «El gobierno austriaco y la Unión Europea (UE) están de brazos cruzados, viendo cómo está la gente en las calles de Budapest, sin los suministros adecuados soportando condiciones espantosas», escribieron los organizadores de la iniciativa en la red social Facebook. «Es por eso que estamos interviniendo y organizando un convoy de autobuses, camionetas y coches para llevar a los refugiados con seguridad», puntualizaron. La policía de Austria anunció que aquellos que lleguen a Viena no serán registrados o detenidos, podrán continuar su viaje hacia Alemania «si así lo desean», pero aseveró que para los austriacos contribuir a la migración ilegal es un delito que conlleva una multa. El gobierno húngaro ha declarado un «estado de crisis provocada por la migración masiva» y advirtió que «si no protegemos nuestras fronteras, decenas de millones de inmigrantes seguirán llegando a Europa. Si permitimos que todo el mundo venga, será el fin de Europa». Hungría en los últimos meses se ha convertido, junto con italia y Grecia, en un país «de primera línea» en la crisis migratoria, pues a su territorio llegaron unas 50 mil personas en busca de refugio sólo en agosto pasado. Incluso, la víspera se registró un récord de tres mil 300 migrantes que cruzaron su frontera, de acuerdo con las más recientes cifras de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
