Detuvieron a probable copartícipe de un crimen

Después de más un año de ocurrido el crimen de quien fuera conocido como “El Ritma”, un hombre quien había sido detenido varias ocasiones y que era señalado como probable responsable de varios robos, en diversas modalidades, por fin fue detenido uno de los presuntos responsables y fueron identificados otros dos participantes.
Efectivamente, después de más de un año de haber ocurrido el asesinato de un hombre conocido como “El Rima”, cuyo cuerpo fue descubierto en una fosa clandestina, a espaldas del Panteón Municipal de Santa María del Río, uno de los presuntos responsables de la muerte fue asegurado
Como en esa ocasión se dio a conocer, a “El Ritma” le dejaron caer pesada piedra en la cabeza, en dos ocasiones y además le dispararon un balazo en la cabeza y fue sepultado clandestinamente.
Se desconocía quién o quiénes eran los posibles responsables, pero agentes de la Policía Ministerial del Estado, del área rural, identificó a los presuntos homicidas y detuvo a uno de los participantes en el crimen.
Sucedieron los hechos ocurrieron el 3 de febrero del año pasado, luego de que fuera localizada una fosa clandestina en un lugar conocido como Arroyo de “Los Cochinos” situado a la entrada principal al Municipio de Santa María del Río, muy cerca del panteón.
En ese lugar se encontraron los restos putrefactos de quien más tarde, durante las averiguaciones de peritos de la Procuraduría , fue identificado como Raúl N., (a) “El Ritma” de 34 años de edad, quien  tuvo su domicilio en esa cabecera Municipal.
Según confesó el ahora detenido, Martín N., ante el representante social de la mesa de delitos de alto impacto, el cadáver presentaba aplastamiento del cráneo y un balazo, porque esas lesiones le fueron causadas por César Emilio, quien es vecino de cabecera, motivado por viejas rencillas que tienen entre las familias, así como por el robo de un auto estéreo del que se culpaba al hoy extinto.
La versión del detenido, quien fue localizado durante investigaciones de asaltos y robos que se siguen en esa localidad, revelan que días antes del hallazgo del cadáver de “El Ritma”, éste había sido visto en compañía de César Emilio y “El Chino” en un paraje cercano al panteón.
Luego acudieron a la casa de Martín, donde estuvieron bebiendo y consumiendo mariguana y una vez que él fue a conseguir más cigarrillos, regresó y vio que discutían con Raúl a quien comenzaron a cuestionarlo sobre los problemas entre las familias. Al no obtener ninguna respuesta, comenzaron a golpearlo hasta tumbarlo al piso donde en dos ocasiones le dejaron caer una piedra enorme sobre la cabeza, y al ver que aún se movía, César sacó una pistola y le disparó para en seguida de cavar un hoyo junto a un arroyo, lo sepultaron y huyeron.
Martín aseguró a los agentes que él no participó en la muerte, pero si los ayudó a enterrarlo, ya que temía que le hicieran daño a él y a su familia si se oponía o los denunciaba, por lo que será el Agente del Ministerio Público quien decida su situación legal.