Obras para Río 2016, a pasos acelerados a 365 días

Los progresos en las obras y preparación de Río de Janeiro para los Juegos Olímpicos en 2016 van a pasos acelerados; a pesar de que los organizadores se comprometieron a tener las instalaciones concluidas antes de la inauguración hay cierta incertidumbre en que esto ocurra por el estrecho margen que hay para que inicie la justa deportiva.
En mayo del 2014, el Vicepresidente del COI, John Coates, aseguró que el desarrollo de las obras e instalaciones deportivas tenían un severo retraso según lo planeado. Un plan de contingencia elaborado por la Presidenta Dilma Rousseff, organizadores y miembros del Comité Olímpico Verde-Amarela fue activado para combatir el problema.
La realización de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos (2007), Juegos Mundiales Militares (2011) y el Mundial de Fútbol 2014 evitaron que Río de Janeiro iniciara desde cero la construcción de los recintos. Gracias a esto, algunas sedes como la Villa Olímpica apenas tuvo que ser levantada en un 25 por ciento de su totalidad, debido a las construcciones que se edificaron previamente.
Se requirieron tres turnos diarios de jornadas arduas para los trabajadores que fueron designados en cada obra, además, de un aumento del 35 por ciento de la inversión inicial (13 mil 500 millones de dólares se gastarán en total) para “paliar” los retrasos y los procedimientos “extra” que salieron al aire en los últimos 12 meses.
Río pasó por una intensa transformación urbana y social desde el Mundial de futbol 2014; las vías o carreteras, túneles, vivienda, líneas de BRT (sigla para “Bus Rapid Transit”, corredor exclusivo de ómnibus), revitalización de la zona portuaria y “limpieza” de algunos barrios fueron la prioridad para lucir como sede ideal a los ojos del mundo.
‘AGUA LIMPIA’,
PRINCIPAL PROBLEMA A COMBATIR ANTES DE LOS JUEGOS
Río presume ya parte de sus majestuosas obras Olímpicas pero no la solución al principal problema que puede enfrentar: Solventar el abastecimiento de agua para los visitantes y la limpieza de los canales donde se realizarán algunas competencias.
La bahía Guanabar, la laguna Rodrigo de Freitas, donde se realizarán las pruebas de remo y canotaje, y en la playa Copacabana, lugar de las pruebas de triatlón y natación de mar abierto, hay altos niveles de virus y bacterias, producto del vertido de aguas residuales, hecho que pondría en peligro la salud de los atletas.
Las aguas están contaminadas con heces humanas, basura, animales muertos y además, contienen altos niveles de bacterias que representan un alto riesgo para los competidores que no tengan su sistema inmunológico acostumbrado a estas condiciones.