Si bien a nivel internacional la gloria es todavía un sueño lejano, a nivel local, no cabe duda de quién es el equipo más poderoso de Francia: Paris Saint Germain venció 1-0 y Auxerre y se proclamó campeón de la Copa de Francia.
El Stade de France fue testigo de como Edinson Cavani sacudió las redes al minuto 64, a pase del holandés Gregory van der Wiel, para sentenciar el juego que le dio al PSG su tercer título de la temporada: Ligue 1, Copa de la Liga y Copa de la Federación. En los registros de la historia de esta competición nacida en 1917, ya aparece el equipo parisino como el segundo más ganador, con nueve condecoraciones, solamente una menos que el Olympique Marsella, que ha triunfado en una decena de ocasiones.
Temporada buena a secas para el equipo de Laurent Blanc, pues con el plantel que cuenta, el dominio local debe ser una obligación; la Champions o la Europa League, en su defecto, siguen siendo la asignatura única y pendiente aún por cumplir para el Paris Saint Germain.
