La Ley que Establece los Principios para el Uso de la Fuerza Pública, dará certidumbre a los momentos y las formas en que el gobierno deberá hacer uso de la fuerza pública, pero sobre todo contiene principios de equidad, respeto a los derechos humanos y legitimidad, señaló el diputado Ramón Guardiola Martínez.
El legislador destacó que uno de los temas que no se había sido tocado y donde había un silencio jurídico,era el relacionado con el uso de la fuerza pública, por lo que uno de los trabajos más importantes ha sido la aprobación de La Ley que Establece los Principios para el Uso de la Fuerza Pública la cual ha generado comentarios muy positivos.
Dijo que podrá haberla inquietud de que, con este ordenamiento se está facultando a los cuerpos de seguridad para que se actúe con discrecionalidad, sin embargo, aclaró que esta ley es todo lo contrario ya que para aprobarla se tomó en cuenta losderechos humanos.
“Se trata de darle certidumbre a los momentos y las formas en que el Estado hará uso de la fuerza pública, que haya certidumbre para los cuerpos de seguridad, que se tenga la responsabilidad de quien ordena eventos como estos de acción de la fuerza pública,que tengan los cuerpos de seguridad la preparación y elementos de juicio para no caer en excesos que afecten a la población y sobre todo que lo les represente responsabilidades y que sean compartidas con los mandos de dirección”.
En esta nueva ley, se plasma lo que debe entenderse por uso de la fuerza; sus principios para aplicarla, quiénes la pueden aplicar, y, en qué circunstancias debe de usarse; la capacitación de las autoridades y los cuerpos de seguridad en el uso de las armas letales y no letales; la indemnización de aquéllas personas a las que se les cause daño o afectación en sus bienes o persona con motivo del uso ilegítimo de la fuerza pública; y los derechos del policía.
Además se encuentra establecido que el uso de las armas de fuego será una alternativa extrema y excepcional, por tanto, las autoridades y cuerpos de seguridad las utilizarán únicamente como último recurso, y sólo en caso de que otras medidas resultaran insuficientes; por lo que su uso deberá ser siempre racional, procurando no ejercerlo de manera letal.
