El cardenal Norberto Rivera Carrera hará un pronunciamiento a favor de la paz durante la misa crismal que encabezará esta mañana en la que además de bendecir los santos óleos, llamará a los sacerdotes a renovar sus promesas y fortalecer la evangelización en las comunidades, para luego dar a conocer quiénes serán los nuevos Canónigos del Cabildo de la Catedral Metropolitana de México.
Rivera Carrera les dirá a los sacerdotes que están llamados a cumplir la misión de Jesús y llevar a los pobres el mensaje de salvación, ser ministros de misericordia, de paz y de perdón.
«Cada uno de ustedes está llamado a ser Cristo en medio de sus comunidades, a derramar su gracia a través de los sacramentos, a ofrecer la eucaristía y a rezar sin descanso por el pueblo que Dios les ha encomendado».
Información de la Arquidiócesis de México resalta que Rivera Carrera hará hoy en la Misa Crismal que inicia a las 9:00 horas un homenaje a los sacerdotes en su día y entregará reconocimiento a quienes han cumplido a partir de cuatro lustros de ordenación. Además de que se espera sea leído un mensaje del Papa Francisco en este contexto.
Desde las 7:00 horas comenzó a formarse una larga fila de fieles a quienes se les permitió la entrada a la Catedral poco después de las 8:00 horas.
Se designaron lugares específicos cerca del altar para los sacerdotes que pertenecen a la Arquidiócesis Primada de México, quienes serán participantes principales en la ceremonia eucarística que encabezará el arzobispo Norberto Rivera Carrera.
Por la tarde, en el marco de la llamada misa vespertina de la cena del Señor, a las 17:00 horas, el cardenal realizará el llamado lavatorio de pies a 12 seminaristas, recordando un acto similar que hizo Jesús con los apóstoles.
Antes, durante la misa crismal de las 9:00 horas, el purpurado bendecirá los óleos de los catecúmenos, o también llamado de los exorcismos, que son utilizados durante todo el año en las parroquias del Distrito Federal, al igual que el óleo de los enfermos y del santo crisma.
Con el óleo de los catecúmenos, de acuerdo con la Iglesia católica, se extiende el efecto de los exorcismos, pues los bautizados reciben la fuerza para que puedan renunciar al diablo y al pecado antes de que se acerquen a la fe bautismal.
El óleo de los enfermos remedia las dolencias del alma y ayuda a conseguir el perdón de los pecados. La Iglesia católica precisa que es para los enfermos,
pero no para los moribundos.
El santo crisma es para los sacramentos del bautismo, confirmación y orden sacerdotal, así como la consagración de una iglesia o altar.
El Jueves Santo, por la tarde, comienza el Triduo Pascual, con la memoria de la Última Cena, en la que Jesús instituyó el Memorial de su Pascua, cumpliendo así el rito pascual judío.
«De acuerdo con la tradición, cada familia judía, reunida en torno a la mesa en la fiesta de Pascua, come el cordero asado, conmemorando la liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto; así, en el Cenáculo, consciente de su muerte inminente, Jesús, verdadero Cordero pascual, se ofrece a sí mismo por nuestra salvación», según información de la iglesia Católica.
Al pronunciar la bendición sobre el pan y sobre el vino, anticipa el sacrificio de la cruz y manifiesta la intención de perpetuar su presencia en medio de los discípulos: bajo las especies del pan y del vino, se hace realmente presente con su cuerpo entregado y con su sangre derramada. Durante la Última Cena los Apóstoles son constituidos ministros de este sacramento de salvación; Jesús les lava los pies, invitándolos a amarse los unos a los otros como él los ha amado, dando la vida por ellos.
El Jueves Santo, se concluye con la adoración eucarística, recordando la agonía del Señor en el huerto de Getsemaní. Al salir del Cenáculo, Jesús se retiró a orar, solo, en presencia del Padre.
Para el viernes se realizará a partir de las 12:30 la ceremonia de las siete palabras: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen»; «Hoy estarás conmigo en el Paraíso; «He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre»; «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»; «Tengo sed»; «Todo está consumado»; y «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu»
A las 15:00 horas el cardenal Norberto Rivera Carrera encabezará el oficio de la pasión de Cristo y a las 19:00 horas se llevará a cabo la Procesión del Silencio.
En la noche del Sábado Santo, a las 20:00 horas, los católicos celebran la solemne Vigilia Pascual, en la que se les anuncia la resurrección de Cristo, su victoria definitiva sobre la muerte. Acto presidido por Rivera Carrera.
