El supuesto plagio de una pequeña, de apenas siete meses de edad, por parte de un sujeto desconocido, resultó ser todo una patraña, donde se entremezcla el engaño, cariño por la bebé e intereses económicos. Por fin, más de 36 horas después de ocurrido el incidente la policía informó del mismo.
El comunicado de la policía indica que el sábado por la noche se informó que en las inmediaciones de la Avenida Seminario, en la colonia Las Mercedes, se encontraba una camioneta chocada y en el interior el conductor lesionado por arma de fuego, a quien además le habían robado una niña, la Policía Ministerial del Estado inició la investigación de inmediato, logrando detener a los presuntos responsables.
La niña fue recuperada horas después, se encontraba con una mujer a quien se la encargó el presunto responsable e inmediatamente fue entregada a la Procuraduría de la Defensa del Menor, la Mujer, la Familia y el Adulto Mayor (PRODEM).
La abuela materna acudió a reclamar a su nieta a la Pro-curaduría General de Justicia del Estado, ahí se le informó que la niña está bajo el resguardo de la PRODEM debidamente atendida, donde se definirá la situación legal de la pequeña.
En las primeras investigaciones, los agentes establecieron que Mario fue quien planeó llevarse a la niña de nombre Astrid, porque su ex pareja, de nombre Erika, le hizo saber que era su hija, producto de la relación que sostuvieron por algún tiempo.
Pero después, la verdadera madre de la niña, Tanya Gabriela, le dijo que no era verdad que la bebé fuera su hija, que ella se la “prestaba” a Erika para mantenerlo engañado, pero que si deseaba, ella se la podría entregar un tiempo si él le prestaba 10 mil pesos para iniciar un negocio.
Mario aceptó a que le prestara a la niña, pues le dijo que se había encariñado con ella, por lo que la noche de los hechos, quedaron en verse para que ella le entregara a la pequeña y él le daría el dinero.
Sin embargo, Mario tenía otros planes, citó a su novia actual de nombre Laura y la llevó a unas cuadras del lugar donde vería a Tanya Gabriela, ahí él también se encontró con otro sujeto, le pidió a ella que los esperara en la camioneta tipo Sienna, gris, de él, mientras él abordaba la camioneta Voyager de su amigo.
Unos minutos después, Mario volvió con la bebé envuelta en una cobija, le dijo que se fuera a su casa, que más tarde la buscaría y él volvió a retirarse del lugar, pero ella no tenía las llaves de la camioneta, por lo que pensó en abordar un taxi y fue en ese momento que llegó corriendo el otro sujeto, con el que su novio se había retirado la primera vez.
Explicó Laura a la policía que el sujeto estaba muy alterado y decía a cada momento que todo había valido “madres” y que Mario lo sabía, por lo que le preguntó a dónde la llevaba y ella le pidió ir rumbo a su casa en Ciudad 2000, ahí la dejó con la niña y aunque después trató de comunicarse con su novio, no volvió a tener contacto con él.
Pero la mañana del domingo vio las noticias sobre el presunto “secuestro” de la niña, se asesoró legalmente y decidió entregarla a las autoridades.
Agentes ministeriales detuvieron Mario N., y a Tanya Gabriela N., quienes se contradecían en sus declaraciones, aceptando después que él se llevó a la niña y la mujer dijo que solo se la iba a “prestar” por un tiempo, a cambio de de 10 mil pesos.
