Lamentan propietarios de automóviles que funcionarios de la Profeco solo trabajen de 9 AM a 2 PM, para recoger denuncias por irregularidades en gasolineras, toda vez que advierten tres nuevas formas para entregar menos combustible del que se paga.
Lamentaron además que las facultades de la dependencia de poco o de nada sirvan ante este tipo de fraudes, pues no se resarce el daño totalmente dejando a los responsables en impunidad.
Expusieron que una nueva modalidad de robar gasolina sea apagando las bombas que surten el combustible a media marcha de cargar gasolina o gas.
Pero a pesar de que un 68 por ciento de 400 estaciones que han cometido esta practica en lo que va de 2015, el daño en vacaciones se pueda superar por la falta de funcionarios de la Profeco, “que solo cumplen con un horario de burócratas, para recibir quejas de nueve de la mañana a dos de la tarde”.
La segunda de las formas de robar gasolina a manos de los despachadores, es marcar ceros en el contador pero pese a oprimir la pistola de recarga no saldrá ni una gota de combustible hasta que hayan pasado 11 segundos.
El tercero y más concurrido de los actos para robar gasolina, es que los despachadores reinicien a ceros el dispensario luego de que se encuentren curtiendo combustible, para que salga aire en lugar de gasolina en cada inicio de recarga, con el argumento de que se fue la luz o se trabo la pistola despachadora.
Por su parte la dependencia ha reconocido las tres nuevas formas de robar combustible ya sea al dilatar el despacho para que no salga gasolina hasta 11 segundos después, la modificación remota en las maquinas despachadoras y apagar la corriente eléctrica para reiniciar en ceros, según detalló, Tomas Sánchez Robles, director de verificación de combustibles de la Profeco.
