Presionan a Europa para que retome misiones de paz

Agresividad de Rusia en el este. Súbito auge del grupo Estado Islámico en el sur. Conforme Europa encuentra nuevas amenazas cerca de casa, se ve instada por Estados Unidos a que retome con contundencia las misiones de paz en todo el mundo.

Naciones Unidas se reúne el viernes en un encuentro sin precedentes de responsables de Defensa de más de 100 países para pedir apoyo al mayor contingente de fuerzas de paz jamás desplegado, con casi 130 mil efectivos en 16 misiones desde Congo hasta los Altos del Golán. El mundo se enfrenta a crecientes amenazas de grupos como Estado Islámico, que tienen poco interés en las ideas tradicionales de guerra y paz.

El próximo septiembre, el presidente estadounidense, Barack Obama, presidirá un encuentro en un aparte de la Asamblea General anual de líderes mundiales con el objetivo de reclutar países para las misiones de paz tras la llamada que harán el viernes el secretario general, Ban Ki-moon, y otros altos cargos.

La enviada de Obama a la ONU, la embajadora Samantha Power, dejó claro este mes que se espera que Europa aumente su aportación, e indicó que se la necesita «más que nunca». Hace dos décadas, los estados europeos contribuían con más del 40 por ciento de las fuerzas de paz, señaló en un discurso en Bruselas. Ahora suponen menos del 7 por ciento.

Esta llamada de Estados Unidos, de lejos el mayor contribuyente al presupuesto de cascos azules con 2 mil 500 millones de dólares, se produce mientras decenas de miles de países europeos y de otros lugares regresan tras años de guerra en Irak y Afganistán. En su discurso, Power planteó un escenario en el que los pilotos de helicópteros alemanes y daneses en Afganistán podrían hacer tareas similares en Darfur, o que patrullas checas o rumanas vigilaran bases en Sudán del Sur.

Si la ONU hubiera pedido esta clase de ayuda antes, se habría considerado que competía con la campaña militar liderada por Estados Unidos en la última década, señaló Jean-Marie Guehenno, ex jefe de los cascos azules y actual presidente del Grupo Internacional de Crisis.

«Ahora, cuando Estados Unidos dice, ‘Son nuestros aliados, y una de las mejores formas de mostrar su amistad es contribuir a la ONU’, eso es toda una señal», comentó a Associated Press.

Europa podría ser difícil de convencer. Muchos siguen teniendo en mente dos fracasos de las fuerzas de paz de la ONU hace dos décadas. En el genocidio de Ruanda, el contingente de fuerzas de paz que ya estaba en el país se redujo de 2 mil a 270 después de la muerte de 10 soldados belgas. EnBosnia, los cascos azules holandeses se vieron abrumados por fuerzas serbobosnias que a continuación masacraron a 8 mil musulmanes en Srebrenica.

Naciones Unidas, que no tiene un ejército fijo, ahora depende mucho de las tropas africanas y del sur de Asia, donde están los diez países que más aportan. A finales de febrero, el mayor contingente era el de Bangladesh con 9 mil 446 efectivos. Estados Unidos aportó 119, menos que cualquier otro miembro permanente del Consejo de Seguridad salvo Rusia, que tuvo 72.

Un problema con las misiones de paz actuales, según expertos y autoridades, es que su pequeño volumen no basta ante grupos como Al Qaeda que no se limitan por las fronteras.

«¿Quién de ustedes hubiera pensado hace unos pocos años que no veríamos macabros videos de rehenes siendo decapitados en las playas del Mediterráneo?», dijo el general Tom Middendorp, el responsable holandés de Defensa, ante una conferencia militar internacional este semana refiriéndose a la presencia de la milicia Estado Islámico en la costa libia.

Además de tropas, la ONU necesita cascos azules formados y preparados para tareas como inteligencia, transporte estratégico por aire, evacuaciones médicas y el creciente uso de aviones no tripulados.

«Muchos estados miembros siguen siendo escépticos ante la capacidad de la ONU de mantener información clasificada e impedir filtraciones», dijo Joachim Koops, director del Instituto de Gobernanza Global, con sede en Bruselas, y coordinar de una nueva red de investigación llamada Regreso de Europa a las Misiones de Paz de la ONU.

A eso se suman otras preocupaciones más generales, algunas reales y otras más desactualizadas, sobre la capacidad de la ONU para proteger a sus fuerzas de paz y sobre la brecha entre países europeos y no europeos en financiamiento, formación, equipamiento e incluso idioma.

La muerte de dos cascos azules holandeses este mes al estrellarse un helicóptero durante una misión de la ONU en Mali no ayudó a la campaña para conseguir apoyo europeo. El accidente se produjo apenas unos días después de que en su discurso en Bruselas, Power elogiase el reciente despliegue holandés de 450 hombres, el más grande que hace en misiones de paz desde Bosnia.