Al calor del enojo, la zozobra y la incertidumbre, desprendidos de la detención de José Ricardo Gallardo Cardona, en el transcurso de una reunión urgente, convocada por la presidente estatal del PRD, Érika Briones Pérez, el sábado pasado se tomó el acuerdo de sacar a los espacios públicos el descontento anidado dentro de ese partido.
El acuerdo llevó a lanzar una convocatoria en las redes sociales, a fin de realizar una mayúscula concentración en la Plaza de los Fundadores para exteriorizar su reclamo a la actuación de la Policía Fiscal, la Procuraduría General de la República y la SEIDO.
Sin embargo, algo ocurrió, pues la cita de los perredistas simpatizantes y comprometidos con el proyecto de Gallardo Cardona no se cumplirá. Poco tiempo después se anunció la cancelación de la concentración perredista, sin mayores explicaciones.
Se desconoce la razón por la que se procedió a cancelar dicha concentración, anunciada brevemente y surgida de un cálculo político generado, primero por los efectos de la misa de apoyo a Gallardo Cardona y, posteriormente de la concentración convocada por Briones Pérez en un con junto hotelero de la Carretera Federal 57, cuando de manera paralela se anunciaba la cancelación de los spots del PRD en Televisa, luego de que Jesús Ortega calificara como un “anticristo” a su conductor estrella, Joaquín López-Dóriga.
Dentro del PRD volvió a imponerse, junto con la desazón, el silencio. Algunas voces cuestionaron la soste-nibilidad de la dirigente estatal Érika Briones, e indicaron que existen evidencias de que, en efecto, el CEN del PRD asumirá en su totalidad el control de los procesos de elección de candidatos con el argumento de que en ellos el bloque de los Gallardo estaría buscando favorecer a sus candidatos.
Pese al anuncio de la cancelación de la concentración gallardista programada para esta mañana de lunes en la Capital potosina, la dirigencia estatal del Partido de la Revolución Democrática no había emitido una postura oficial.
