El presidente electo de Túnez, Beyi Caid Essebsi, juró hoy su cargo como nuevo jefe de Estado ante el nuevo parlamento recién constituido y prometió se «presidente de todos los tunecinos, sin exclusiones» .
Essebsi, que fue muy aplaudido por todos los parlamentarios, muchos de ellos puestos en pie, tuvo unas palabras especiales de homenaje para la mujer tunecina.
Asimismo, mostró una mano tendida a sus adversarios tras unas elecciones muy polarizadas, al expresar su respeto por todos los que votaron por su contrincante Moncef Marzuki en las últimas presidenciales, básicamente las bases islamistas y las regiones más rurales del sur del país.
De hecho, Essebsi tuvo palabras de agradecimiento expreso a Marzuki por haberlo llamado para felicitarle cuando se declararon los resultados preliminares de las presidenciales, lo que ayudó a cortar con toda denuncia de supuesta falsedad o manipulación de resultados.
Essebsi, de 88 años, enmarcó su investidura como el fin de un proceso histórico que arrancó con la independencia del país: «Este momento histórico que vivimos hoy no hubiese sido posible sin las luchas del pueblo para liberar a Túnez de la colonización, primero, y después del despotismo, la tiranía y la corrupción» , dijo.
Con la investidura de Essebsi, elegido en una segunda vuelta electoral el pasado 21 de diciembre, se pone fin así a todo un año de renovación institucional que completa la transición política en Túnez, ya que el nuevo Parlamento fue investido el 2 de diciembre y la constitución aprobada en febrero anterior.
