A causa de una política social y de salud errática, así como de la “inercia, desidia y desconocimiento de las autoridades del sector, 14 mujeres fallecieron por complicaciones durante el embarazo en San Luis Potosí durante el presente año, señaló el regidor Jalil Chalita Zarur.
Expresó que el fallecimiento de una mujer durante el embarazo, el parto o el puerperio es una tragedia que podría evitarse con una buena atención.
“La mortalidad materna es reflejo del rezago en materia de salud y San Luis Potosí es ejemplo de ello con 14 mujeres fallecidas durante el presente año”.
Señaló que es un problema atendido apenas en los discursos oficiales pero sin traducción en la realidad, ya que 15% falleció en la vía pública, cifra que evidencia un serio problema de acceso a los servicios del sector.
Chalita Zarur agregó que por cada mujer que muere por complicaciones en el embarazo, hay otras 20 más que tienen problemas de salud el resto de su vida.
Recordó que mejorar la salud materna es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio a cumplirse en 2025, cuando se planteaba reducir 75 por ciento la mortalidad y el acceso universal a la salud, «queda poco tiempo para cumplir esas metas».
Agregó que no es casualidad que en nuestro Estado o país este tipo de pérdidas esté asociada con las mujeres pobres, las indígenas, las que no cuentan con seguridad social y las que habitan en zonas rurales o suburbanas de alta marginalidad.
“Los servicios de salud más cercanos a las parturientas deberían estar equipados y contar con el personal médico idóneo para atender hemorragias no previstas, partos obstruidos, hipertensión o infección puerperal y otras emergencias presentadas durante este periodo”, sugirió.
Además, se evitarían las muertes si se aplicarán estrategias para romper con la idea de que sólo se deben enfocar los programas a la “identificación” de las embarazadas de alto riesgo y no a la atención de emergencias obstétricas, planteó.
Investigaciones recientes dijo, arrojan que los problemas de salud que se presentan durante la maternidad son difíciles de pronosticar.
“Es imposible saber cuándo se va a dar una hemorragia de gran magnitud después del parto -una de las principales causas de muerte en los estados con población indígena-; la eclampsia o la hipertensión también aparecen sin previo aviso, mientras que el parto obstruido y las infecciones pueden preverse “limitadamente”.
Aproximadamente, informó, 15 por ciento de las embarazadas manifiestan alguna complicación potencialmente mortal, que requiere atención calificada y en ocasiones intervención obstétrica, como en el caso de la cesárea.
Finalmente, el también empresario del ramo hospitalario expresó que dos principales causas por las que pierden la vida las mujeres en nuestro país son: los trastornos hipertensivos, con un 31 por ciento y un 26 por ciento lo constituyen las hemorragias durante el embarazo y el parto.
