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    Héroes de cómic nacidos para matar

    By on 18 diciembre, 2014

     

    El nacimiento de Batman, en 1939, está determinado por la violencia y la oscuridad: el hombre murciélago que vive sus días como multimillonario, filántropo y mujeriego, y que en las noches enfrenta la maldad en la ciudad que habita, nació en el cómic como un ser tan violento y tan oscuro que la primera historia que protagoniza, al ver cómo muere una persona, alega: “yo no voy a matar, pero si se muere ni modo, era un villano”.
    Ese superhéroe que fue creado para ser la contraparte de toda la estela de luz que irradiaba Superman y por lo tanto debía ser oscuro, violento y siniestro, nació y murió en las sombras, aunque entre los años 40 y 50 -producto de la regulación y la censura padecida por los cómics norteamericanos- personificó historias dulzonas e ingenuas, sobre todo en la televisión, donde hacía numerosos desfiguros, y en donde surgió el mito de que Batman era gay, pues si Tarzán defiende a Jane y Superman a Lisa ¿por qué Batman tiene que salvar a Robin?
    A lo largo de su historia el cómic ha respondido a su contexto, los superhéroes y villanos se han tenido que adecuar a los tiempos; no significa que hoy sean más violentos que en el pasado porque su génesis es justo la violencia, su naturaleza y su fallecimiento están determinados por ella.
    Luis Gantus y Bernardo Fernández BEF, dibujantes, historietistas, e historiadores del cómic, aseguran que para principios de los años 60 los héroes son oscuros y lo son aún más en los 80.
    En 1989 Daredevil es sumamente violento, mientras que en 1986 Batman, en la novela The dark knight returns (El regreso del caballero nocturno), se descubre violento y se da cuenta de que la violencia la tiene que enfrentarcon las mismas armas para demostrarel poder que tiene.
    “Los superhéroes son oscuros porque no creemos en el super héroe bueno que nos va llegar a salvar, ya se perdió esa ilusión, el pensamiento mágico se ha ido acabando, entonces los superhéroes tienen que hacer uso de historias mucho más complejas y en ese sentido más oscuras” señala Gantus, autor de Esto es ferpecto.
    El promotor de varios encuentros de historietistas asegura que en los 80 ya se hablaba de poder, de estatus, de que los villanos existen gracias a que existe un héroe y que un héroe es medido por el tamaño de sus villanos. “El villano es lo que define al héroe, mientras mejor desarrollado esté el villano más importante será el héroe porque no es lo mismo derrotar a un asaltabancos que derrotar a El Joker”.
    Para Bernardo Fernánez, BEF, no es que los cómics sean ahora más violentos. “Los cómics han sido violentos desde siempre, en los años 50 llegó a tal saturación de violencia que tuvieron que regular sus contenidos con el Comic Code Autority”.
    Regulan la violencia de los héroes
    Hay sentencias fundamentales en el cómic: es un medio de comunicación y no se puede aislar de su entorno, como es un producto de consumo debe ser atractivo; y lo más importante: el héroe es medido por el tamaño de sus villanos y estos seres tienen que enfrentar la violencia con violencia.
    BEF, autor de las novelas Hielo negro, Tiempo de alacranes y Ladrón de sueños recuerda que en los años 50 el psiquiatra Frederic Werthan, que era director de servicios psiquiátricos de las cárceles para menores de Nueva York, escribió un libro en el que defendía la tesis de que los cómics generaban violencia juvenil, provocaban en el público actitudes de pandillerismo, drogadicción y homosexualidad.
    “Hubo entonces una auténtica cacería de brujas con editores y creadores de cómics; por eso viene todo este periodo de regulación, pero tanta represión rebota en estos cómics oscuros que conocemos ahora, porque los cómics siempre fueron violentos, a veces no nada más para los niños. Las sociedades violentas generan, en general, obras de ficción violentas”, asegura el también autor de varias novelas gráficas, entre ellas Espiral un cómic recursivo y La Calavera de Cristal donde ilustra el texto de Juan Villoro.
    Luis Gantus también tiene muy claro, por emblemático, el asfixiante periodo de regulación que sufrió el cómic norteamericano “cuando los super héroes poco a poco se fueron endulzando y comenzaron a volverse demasiado familiares, ñoños y sus aventuras simples con malos malos y buenos buenos”.
    Se redobla lo oscuro
    Después de esa opresión llegaron tiempos mejores, Gantus reconoce que en los 80 dos personajes fueron claves para crear toda esta oscuridad que la gente le atribuye hoy al cómic: uno es Batman, pero antes de él estuvo Daredevil.
    “Ambos empezaron a volverse oscuros de la mano de Frank Miller quien empezó a dibujar Daredevil y al tiempo se quedó con los guiones, y empezó a desarrollar historias de un ser humano muy atormentado pero a la vez vulnerable. Ahí es donde empezamos a entender que la maldad no es el villano que quiere derrotarte por conquistar al mundo, la maldad puede ser la mafia, las bandas, todo lo que te rodea”, explica Gantus.
    El creador, junto con Sergio Tapia, del webcómic ACR asegura que luego de Daredevil, Miller escribe The dark knight returns, la novela donde se ve a un Batman viejo, retirado y dándose cuenta de que a su ciudad se la está cargando el demonio. “Vemos factores que nunca le habíamos visto: Batman es violento, se da cuenta que la violencia la tiene que enfrentar con violencia”.
    BEF afirma que el cómic, como toda manifestación creativa, es un reflejo de su sociedad, y que en los 80, con la crisis tan fuerte de las instituciones, con todo el Irán-gate y el contra-gate, los cómics y Batman en especial son el gran espejo. “Batman ha sido siempre un termómetro, no social, pero sí del espíritu de los tiempos difíciles”.
    Los héroes son personajes oscuros desde su origen, desde los años 30 y 40, tiempo en el que se les ve enfrentando a alemanes nazis, coreanos y japoneses; después a terroristas árabes y jefes de la mafia. “Vemos a un Batman que tiene que provocar miedo porque se está enfrentando en una ciudad oscura, peligrosa y dominada por el crimen, pero no por el crimen de villanos ‘ñaca ñaca’ que quieren dominar el mundo, sino por los mafiosos que hablan de sobornos, de policía comprada”, dice Gantus. El superhéroe tiene sus cánones, estructuras y reglas como subgénero narrativo y puede ser trasladado a cualquier medio, son héroes por nacimiento, por adquisición o mixto, además deben tener una motivación y cumplir con ciertas reglas.
    Gantus dice que el villano define al superhéroe “si quieres que el héroe crezca necesitas a un villano cada vez más fuerte”.
    Así, Gantus y BEF insisten en que la violencia y la estética oscura que muestra el cine, fue planteada por el cómic en los años 80. “La punta de lanza de los personajes famosos es Batman, sobre todo a través de las historias hechas por Frank Miller y Alan Moore. Establecen la tonalidad y sientan las bases de la estética oscura del Batman que ahora conocemos en el cine”, concluye BEF.

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