Tras la posibilidad de que a las obras de la Avenida Muñoz se agregue un puente más a los dos que actualmente se construyen, habitantes y empresarios del sector manifestaron su descontento, pues consideraron que habrá más cierres de negociaciones y molestias para el vecindario, al ampliarse su tiempo de construcción.
A través de cuentas en redes sociales digitales, manifestaron su desconfianza de que antes del mes de febrero de 2015 puedan ser concluidos dichos puentes viales, como se ha comprometido el Gobierno del Estado.
El administrador de una cuenta a nombre de una escuela de capacitación deportiva, expuso que “tras una afectación de casi el 70% de disminución en nuestra cartera de alumnos, a partir del arranque de las obras de Muñoz, tenemos que cerrar las puertas de nuestro establecimiento (sic)”.
Julio Delgadillo, director de un centro de artes marciales, sostuvo: “Esto nos afecta al perder participación de mercado, dejando atrás 8 años de trabajo ininterrumpidos en la zona norte de esta ciudad Capital, promoviendo evidentemente el desarrollo no sólo del deporte, sino de seres humanos, a través de un modelo formativo basado en planeación deportiva de entrenamientos, todo ello basado en competencias educativas”.
“Lo anterior, aún cuando estábamos ubicados en Vasco de Quiroga, a media cuadra donde termina la obra… En verdad no podemos imaginar lo que atraviesan los comerciantes que se encuentran en pleno Muñoz. Ante un Gobierno que parece cegarse ante las miles de voces que se levantan, a nosotros, nos venció la afectación vial”, puntualizó Julio Delgadillo en la cuenta de una “Junta de Vecinos de Muñoz, Por un proyecto viable, sustentable y estudiado”.
“Quisimos que ustedes conocieran la historia, siendo que somos una Asociación Civil que casi muere a consecuencia de una obra mal ejecutada desde cualquier ángulo que se observe”, agregó.
Por su parte, habitantes de las colonias del Mezquital insistieron que la prolongación de Avenida Muñoz sea pavimentada en casi un kilometro de longitud, actualmente de terracería, pues impide la presencia de unidades de Seguridad Pública ante los contantes llamados de auxilio por la inseguridad que se vive en esa zona.
“Existen deshuesaderos de vehículos en las privadas sin que alguna autoridad por temor, quiera iniciar las investigaciones”, señalaron.
