Pide Iglesia a partidos un proceso electoral pacífico

La Iglesia potosina pidió a las instancias y a los actores político electorales un proceso electoral en paz, transparente, eficaz, donde no se den las descalificaciones, donde el electorado tenga realmente la decisión.
El Vicario General, Gerardo Vaglienty Rivera, no descuidó que los procesos electorales plantean muchos retos y desafíos, “pero lo importante es que prevalezca un clima de paz y de libertad del electorado que se pronuncie en las elecciones”.
Se le hizo notar que, en la víspera del proceso comicial intermedio, que se dará en el 2015, han menudeado ya las estrategias de descalificación de eventuales contrincantes, los partidos políticos y hasta de las propias instituciones de gobierno y de la autoridad que se encargará de organizar, conducir y sancionar los procesos electorales.
Indicó que la sociedad aspira a la restauración de la paz, la tranquilidad, para poder trabajar esforzadamente en el desarrollo que se requiere para garantizar la paz, la justicia social, la certidumbre.
La Iglesia católica, como ha señalado el Arzobispo Jesús Carlos Cabrero, participará activa y determinantemente en la promoción del proceso electoral, de la participación ciudadana, pero se mantendrá ajena a los pronunciamientos a favor o en contra de los partidos políticos y de los candidatos de estos.
De hecho, el Arzobispo Cabrero Romero instruyó ya a los sacerdotes y a los religiosos para que se abstengan de realizar preferencias electorales, sea en la relación personal con los medios de comunicación, a través de cualquier sistema de información y comunicación y desde los púlpitos.
Asimismo, el Arzobispo, al ser interrogado sobre los perfiles que deberán tener los candidatos a cargos de elección pública, se ha negado rotundamente a enunciarlos, señalando que de ello se encargarán legítima y legalmente los ciudadanos.
En fechas recientes también se preguntó al jerarca católico potosino si la Arqui-diócesis mantendrá la costumbre de recibir y dialogar con los candidatos a cargos públicos, como ocurriera hasta el período de responsabilidad del actual arzobispo emérito, Luis Morales Reyes.