La religiosa Juliana Bonoha recibió hoy el alta médica una vez confirmado que no padece Ébola, después de permanecer 21 días ingresada y aislada en un hospital de Madrid, tras ser repatriada desde Liberia junto a un sacerdote español, que falleció por esta enfermedad.
Según informaron a Efe fuentes del Hospital Carlos III, donde estaba ingresada, la religiosa podría encontrarse ya con sus compañeras de la Congregación Misionera de la Inmaculada Concepción, a la que pertenece.
La monja, que llegó a Madrid el pasado día 7 repatriada de Liberia junto con el sacerdote Miguel Pajares, -fallecido el 12 de agosto a causa del virus-, ha permanecido desde entonces en aislamiento y bajo observación en el hospital, sometida a varias pruebas que han descartado que la religiosa esté infectada.
La comunidad religiosa a la que pertenece informó en un comunicado que Bonoha «se encuentra bien de salud y animada».
Miguel Pajares fue el primer europeo fallecido a causa del ébola y desde entonces, a lo largo del mes de agosto en España, distintas personas han sido ingresadas y aisladas de manera preventiva ante la posibilidad de sufrir la enfermedad, aunque no se ha detectado ningún otro caso en el país.
Hoy se dio a conocer que un hombre de 38 años, procedente de Guinea Conakry, está ingresado y aislado en un hospital de Barcelona por un posible caso de Ébola, a la espera de conocer los resultados de las pruebas pertinentes.