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El Pueblo Mágico que te ofrece un paseo nocturno en su panteón

By on 12 octubre, 2018

Jerez es sinónimo de cantera rosa, asado de boda, tambora y paseos en antiguas carretas para beber cerveza artesanal o buscar las mejores nieves de mango.

Muchos años atrás, a inicios de los años veinte, las calles y la belleza arquitectónica de este Pueblo Mágico de Zacatecas, se convirtieron en la fuente de inspiración del poeta mexicano Ramón López Velarde.

Inspírate tú también a viajar a este poblado y sus alrededores con nuestra lista de los sitios básicos que no deben faltar en tu itinerario.

1.Sierra de Cardos

A menos de media hora, en la Sierra Madre Occidental, se extiende un valle de formaciones rocosas que superan los 200 metros de altura, donde florecen en abril los huizaches, encinos y cardos, y pintan el terreno de tonalidades moradas.

Entre los riscos se formaron túneles. Es posible explorarlos a pie o en bicicleta, como parte de las actividades del centro ecoturístico El Manantial.

También ofrece recorridos para observar jabalíes y guajolotes silvestres, además de un circuito de tirolesas y puentes colgantes.

Puedes pasar la noche en alguna de sus cabañas por menos 500 pesos (dos personas).

2.Carreta y cerveza

Los fines de semana hay paseos a bordo de las carretas antiguas por el primer cuadro de Jerez. En la localidad, las nieves de garrafa son una tradición. En la plaza principal verás locales de más 40 años de antigüedad. El paseo incluye una escala en estos negocios. Prueba la nieve de mango, es la más popular.

El recorrido continúa hacia la parroquia de San Francisco de Asís, labrada en cantera rosa. Parecerá herejía, pero mientras contemplas su arquitectura, puedes degustar cervezas artesanales.

La última escala es en la casa Museo Ramón López Velarde.

3.¿A cómo la tostada?

En la década de los cuarenta nació en Jerez el gusto por los cueritos de cerdo. Más tarde, el manjar se colocaría sobre una tortilla dura y se bañaría con salsa de jitomate, para así crear uno de los platillos más tradicionales: las tostadas jerezanas. En agosto se realiza el Festival de la Tostada, donde participan más de 50 expositores.

El antojito lo puedes comer en cualquier esquina, a partir del mediodía. Se venden en triciclos y dicen que los mejores están cerca del Jardín Principal. Su precio va desde los tres a los 20 pesos, dependiendo si llevan carne guisada.

  1. El souvenir

Las arracadas jerezanas es un trabajo artesanal hecho a mano. Están elaboradas con hilo de plata y cada hebra es tejida hasta crear la textura de un encaje. Algunas superan los 22 centímetros de diámetro.

En el Corredor Artesanal hay siete joyerías y talleres artesanales donde puedes observar cómo se elaboran las arracadas y otras técnicas artesanales: la talabartería, alfarería y cantera. En el Jardín Principal solicita un mapa del corredor. Recomendamos la Joyería García y el taller de Alfredo Aguirre.

  1. Noches de panteón

Además de las callejoneadas con tambora y tarritos de mezcal, hay otro paseo nocturno igual de atractivo: caminar entre los mausoleos del Panteón Dolores.

A las ocho de la noche, las puertas se abren para que Héctor Rodríguez, cronista del pueblo, te platique la historia de las tumbas y de su tipo de arquitectura y ornamentación. Muchas están labradas en mármol y cantera rosada. Los senderos están iluminados para resaltar esculturas de ángeles, vírgenes, cruces y otros detalles.

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