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Cinco misterios de tu axila y el desodorante

By on 9 diciembre, 2014

Sales de casa y repasas todo: traes el celular, las llaves, dinero, quizá hasta un poco de buen ánimo. Todo va bien, pero apenas haces un mínimo esfuerzo y resultó que lo olvidaste. Sí, saliste sin desodorante. Ahora lo sabes tú, pero dale unos minutos, horas, esfuerzos y ese olvido lo «olerán» todos. Esta zona del cuerpo permanece en el olvido mientras no huela, esto lo sabe bien quien se hace llamar el Doctor Axila, un joven cuyo nombre verdadero es Chris Callewaert y desde la Universidad Ghent, en Bélgica, reporta todo lo que aprende respecto a ese mundo que hay debajo del brazo.
Describe la axila como una selva tropical habitada por bacterias, aunque la diversidad de esos «personajes» es baja y sus reacciones obedecen justamente a la convivencia que tiene con los químicos que le agregas para contrarrestar el mal olor.
Tras hacer un estudio en 50 personas, durante un año, descubrió que en las axilas viven estafilococos y corinebacterias, éstas últimas causantes del mal olor.
En promedio, en las axilas conviven 33 tipos de bacterias, lo cual puede ser poco comparado con los 67 tipos que habitan el ombligo o los 158 que subsisten en las manos. Según los datos revelados por el Doctor Axila, cuando más desodorante se usa, más aumenta la diversidad de bacterias.
«Si usted no tiene las axilas malolientes, debe mantenerlo de esa manera y no abusar de los desodorantes. Porque, si usted está utilizando una gran cantidad de desodorantes, habrá más tipos de bacterias y puede que alguna de ellas cause mal olor, así que estaría elevando la probabilidad».

DE GÉNEROS Y LADOS

Según el experto, las axilas femeninas están dominadas en general por estafilococos, mientras que los hombres tienden a tener más corinebacterias. «Esto se debe probablemente al hecho de que los hombres tienen una piel más gruesa y sudan más sustancias grasas, que son favoritas del tipo de bacteria que tienen».

No todo en el cuerpo es parejo, según el doctor, es probable que su axila izquierda no tenga las mismas condiciones que la derecha. Un pequeño cambio entre las bacterias puede hacer que de un lado tenga un olor diferente al otro.

¿QUÉ ME PONGO?

Como parte de su investigación, el doctor hizo una «réplica» del sudor humano para conocer el efecto de los desodorantes y antitranspirantes en la axila.

Ahí se descubrió que el uso de estos productos cambia el comportamiento de las bacterias que habitan esa zona. A ocho personas que ya lo utilizaban a diario se les pidió abstenerse de hacerlo durante un mes. Esto se comparó con la reacción de una persona que nunca había usado cosmético para el olor de la zona, y tuvo que usarlo durante 30 días.

«Cuando se utilizó desodorante/antitranspirante de una manera estable, el microbioma era bastante estable en el tiempo. Pero cuando de repente el uso se detiene o se reanuda, vimos grandes cambios en el microbioma axilar. Especialmente los antitranspirantes mostraron un efecto significativo sobre el microbioma: la diversidad aumenta y entre ella una que provoca el mal olor, percibido como almizclado más agrio.

LAVADITO NO SIEMPRE ES MÁS BONITO

Aunque el resultado final todavía no lo da a conocer, como parte de su investigación también está trabajando el comportamiento de las bacterias de la axila en la ropa y el paso de ésta por la lavandería.

Sus conclusiones hasta ahora es que los olores desagradables aún pueden estar presentes, incluso después de meter la ropa en la lavadora. «Investigamos lo que está pasando en nuestras máquinas de lavandería: lo que entra y lo que sale; y qué tipo de intercambio microbiano ocurre allí. Por desgracia la ropa no se esteriliza al lavarse».

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